Los wachaques son chacras o terrenos hundidos que están permanentemente humedos. Esta sofisiticada técnica prehispánica para ampliar la frontera agrícola en el desierto costero, extrayendo agua subterránea, es la práctica que realizan hoy los pescadores artesanales de Huanchaco, pero que hoy corre el riesgo de desaparecer.


